Homilia

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Lc 4, 1-13 Por: fr. Edward Augusto Vélez Aponte, O.P. Reconocer que Dios es nuestra razón de ser, nos lleva a tener un corazón insaciable hasta que verdaderamente descansemos en él colmando nuestra sed de bien y de verdad, así pues el descanso definitivo para nosotros no solo es Dios sino que la búsqueda incesante de ello se convierte en una pasión que deja deslumbrar la vida eterna. Sin embargo las tentaciones del demonio no se hacen esperar, y pues bien lo realmente…
Cuando vayas  a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.  Mt 6, 1-6. 16-18. Por: fr. Edward Augusto Vélez Aponte, O.P. Se hace necesario que en miércoles de ceniza, como cristianos reconozcamos nuestra debilidad en la fe ante Dios que nos ha amado primero. Este es un bello día para recordar que nuestra meta esta en la vida eterna. El asunto esta en que pasamos de extremos, ya que antiguamente solo hablábamos de ello movidos moralmente por el miedo que…
“Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Boga mar adentro, y arrojen las redes para pescar.»” Lc 5,1-11 Por: fr. Edward Augusto Vélez Aponte, O.P. El afán de cada día lo mediamos comúnmente por las necesidades que nos presenta una sociedad consumista, ya no tenemos tiempo para nada, ni siquiera para nosotros mismos; la sociedad impone un ritmo tal que no permite que nos quedemos atrás, y nosotros muchas veces hacemos participes a otros de ir más rápido. Pues bien, el estar en muchas cosas a la vez hace que perdamos el norte y no prioricemos las cosas fundamentales para…
"No se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén". Lc 2, 22-40 Por: fr. Edward Augusto Vélez Aponte, O.P. Hoy en el día de la vida consagrada te damos gracias Padre, por permitirnos leer el mundo en el que vivimos y encontrar hombres que dedican su vida entera de un modo distinto, ser religioso consagrado no es una profesión, no es un prestigio social, es un signo de contraste que nos ubica a todos como hombres orantes de Dios para permanecer siempre…
"No se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén". Lc 2, 22-40 Por: fr. Edward Augusto Vélez Aponte, O.P. Hoy en el día de la vida consagrada te damos gracias Padre, por permitirnos leer el mundo en el que vivimos y encontrar hombres que dedican su vida entera de un modo distinto, ser religioso consagrado no es una profesión, no es un prestigio social, es un signo de contraste que nos ubica a todos como hombres orantes de Dios que queremos permanecer…