Reflexión

«Madre, he ahí a tu hijo, Hijo, he ahí a tu Madre» Jn 19,17-39 Por: Fray Edward Augusto Vélez Aponte, O.P. Vacío, sin sentido, sufrimiento, y una infinidad de sentimientos se cruzan en el corazón de nuestra madre del cielo, ella que vio torturar y morir a su hijo se conforta en el silencio de su alma recordando las palabra del arcángel San Gabriel cuando le anunció que sería mamá. Por ello como hombres sensatos no podemos ocultar las lagrimas y el dolor de la soledad que viven miles de mujeres y hombres que han visto torturar y morir a…
"La Cuaresma es el tiempo de decir no; no, a la asfixia de una oración que nos tranquilice la conciencia, de una limosna que nos deje satisfechos, de un ayuno que nos haga sentir que hemos cumplido”[1]. Por: Fray Edward Augusto Vélez Aponte, O.P. Como virtud humana se encuentra el intelecto en su aspecto práctico. Estas tres virtudes (sindéresis, prudencia y técnica) son las que gracias a la ley natural se perfeccionan mediante el esfuerzo personal, realizando actos buenos con libertad y constancia. El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda en el numeral 1804: “Las virtudes humanas son actitudes…
"La Cuaresma es el tiempo de decir no; no, a la asfixia de una oración que nos tranquilice la conciencia, de una limosna que nos deje satisfechos, de un ayuno que nos haga sentir que hemos cumplido”[1]. Por: Fray Edward Augusto Vélez Aponte, O.P. Como virtud humana se encuentra el intelecto en su aspecto teórico. Estas tres virtudes (Entendimiento, ciencia y sabiduría) son las que se adquieren mediante el esfuerzo personal, realizando actos buenos con libertad y constancia. El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda en el numeral 1803: “La virtud es una disposición habitual y firme a hacer…
"La Cuaresma es el tiempo de decir no; no, a la asfixia de una oración que nos tranquilice la conciencia, de una limosna que nos deje satisfechos, de un ayuno que nos haga sentir que hemos cumplido”[1]. Por: Fray Edward Augusto Vélez Aponte, O.P. Como virtud moral, la prudencia –virtud intelectual, por perfeccionar a la inteligencia– es, por su objeto, una virtud moral, madre y guía de todas las demás. El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda en el numeral 1806: “La prudencia es la virtud que dispone la razón práctica a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien…
"La Cuaresma es el tiempo de decir no; no, a la asfixia de una oración que nos tranquilice la conciencia, de una limosna que nos deje satisfechos, de un ayuno que nos haga sentir que hemos cumplido”[1]. Por: Fray Edward Augusto Vélez Aponte, O.P. Como virtud moral, la fortaleza reafirma la resolución de resistir a las tentaciones y de superar los obstáculos en la vida moral. El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda en el numeral 1808: “La fortaleza es la virtud moral que asegura en las dificultades la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien. Reafirma…