Oh Rey

Viernes, 22 Diciembre 2017 00:00 Escrito por 

«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» Lc 1,38

Por: Fray Edward Augusto Vélez Aponte, O.P.

 

Niño de nuestra alma, no dejes de ser el centro de nuestra vida, aun en los momentos en donde no veamos tus caminos con claridad. Gobierna nuestras naciones con la sensatez de la caridad, el brazo de la esperanza y el auxilio de la fe; para que siempre sepamos que no hay autoridad temporal sin tu dominio sobrenatural. ¿Cómo elegir gobernantes que estén conformes a tus planes? ¿Cómo educar a nuestros hijos en la virtud, cuando la corrupción se nos presenta como la fuerza omnipotente que todo lo supera, incluso los principios éticos? ¿Cómo hacer de la humanidad una unidad, a pesar de la diferencias religiosas, políticas y sociales?

 

Oh Rey,

de las naciones

y deseado de los pueblos,

Piedra angular de la Iglesia,

que haces de los dos pueblos uno solo,

ven y salva al hombre

que formaste del barro de la tierra.

 

¡Que todo lo que hagamos sea siempre para Gloria de Dios Padre creador, Hijo redentor y Espíritu Santo santificador! 

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