¿Inocentes o culpables?

Jueves, 28 Diciembre 2017 00:00 Escrito por 

«Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven» Jr 31,15

Por: Fray Edward Augusto Vélez Aponte, O.P.

Celebrar los santos inocentes se ha convertido en una tradición cultural de hacernos bromas entre nosotros. No está nada mal que brille el buen sentido del humor sano. Sin embargo ante una tragedia de muchos niños que fueron asesinados, por la envidia y el miedo a perder el poder por parte de Herodes, vale la pena preguntarnos hoy: ¿Dónde están los nuevos Herodes y quienes realmente sí son inocentes? Para que evaluemos si vale la pena seguirnos riendo.

Hace unos días celebrábamos la Noche Buena y he visto como en esta ocación al igual que años anteriores, hemos venido perdiendo la sensibilidad creyente. Para la muestra solo quiero citar tres ejemplos y así no alargar esta reflexión.

PRIMERO: Por comodidad de muchos de nosotros, ya no hacemos el pesebre en casa, puesto que basta con una simple decoración para no estropear el piso, las paredes, o simplemente por pensar que es mucho trabajo para tan pocos días.

Y puesto que no hay pesebre ¿para qué rezar la novena o alguna oración familiar alrededor de la casa de Belén? ¿En torno a qué o a quién gira el sentido de la Navidad? Si sólo importa tener bienestar para disfrutar la Navidad ¿entonces quedan excluidos los enfermos y los marginados de la alegría navideña?

SEGUNDO: También me preocupa, que el centro de las celebraciones las ocupa el famoso espíritu navideño y el Papá Noel, desplazando al Niño Dios de su cuna, porque es ridículo pensar que un niño traiga regalos, cuando un viejo grande, barrigudo y bonachón, dedica su vida a hacer juguetes todo el año. Acabando así con la fama del gran obispo San Nicolás de Bari.

¿Alguno me puede explicar en que consiste el espíritu navideño? ¿Es posible que exista un auténtico espíritu navideño sin que sea cristiano? ¿Papá Noel es padre de quien? ¿Papá Noel es una autoridad moral que merezca el centro de toda reverencia? ¿en quien estamos poniendo la alegría de la Navidad?

TERCERO: Además, muchos de nosotros afirmamos que es bueno evitar decirle mentiras a los niños para que sean auténticos hombres; y por eso ya no cultivamos la tradición de escribirle al Niño Dios para pedirle un regalo. Es más, ya ni hacemos trasnochar a nuestros hijos hasta la media noche, esperando el nacimiento del Hijo de Dios, sino que celebramos Navidad en horas de la tarde, para que los niños jueguen con los regalos y se vayan a la cama pronto. Así no les causamos tal vez un trauma psicológico, o mejor aun, no se desvelan para que puedan salir a dar un paseo con la familia al otro día y celebrar la Navidad.

¿Si no enseñamos a nuestros hijos a trasnochar para esperar a Dios, entonces como les estamos enseñando que hay cosas por las que si vale la pena trasnocharse y dar la vida, ya que hay no todo lo que necesitamos depende de nosotros sino del mismo Dios? Se que queremos formar a nuestros hijos en la disciplina y ¿por qué no somos capaces de formarlos en el sacrificio? Sino enseñamos a nuestros hijos a escribirle La Carta al Niño Dios ¿qué elementos estamos utilizando para educar a los niños en la oración para pedirle a Dios las cosas que en verdad si son necesarias?

Finalmente pensemos seriamente por donde empezamos: ¿quienes son los inocentes y los culpables? evaluemos a ver si vale la pena seguirnos riendo.  

¡Que todo lo que hagamos sea siempre para Gloria de Dios Padre creador, Hijo redentor y Espíritu Santo santificador!

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