Las virtudes como esperanza teologal

Lunes, 05 Febrero 2018 00:00 Escrito por 

Por: Fray Edward Augusto Vélez Aponte, O.P.

¿Por qué es importante la esperanza para nosotros? Porque hablar de esperanza es tan natural para nosotros que significa esperar un tiempo para conseguir algo que se desea. Es tal la importancia de la esperanza, que se convierte en una expectación, anhelo, ilusión y deseo por algo que deseamos para nosotros mismos como un bien necesario para nuestra felicidad.

¿Se puede decir que hay una esperanza humana y otra divina? Sí, no hay duda en ello. Concretamente hay tres tipos de esperanza, las dos primeras están en la naturaleza humana y la tercera procede de Dios. Sin embargo, el hombre por medio de la gracia puede participar de la esperanza divina, que es la que le da el sentido cristiano de felicidad.

  • Esperanza sensitiva o pasional: Son todas las cosas que la persona identifica como un bien que se desea a futuro, el cual es arduo y difícil de conseguir aunque es posible de obtener. Es la inclinación del deseo hacia el objeto deseado, que se da también en los seres no racionales.
  • Esperanza racional o moral: Es aquella cuyo objeto —siempre futuro, arduo y difícil, pero posible— no supera las fuerzas de la naturaleza humana, ya que puede conseguir lo que desea por esfuerzo propio o con ayuda de otros.
  • Esperanza teologal o sobrenatural: Es una virtud infundida por Dios en la voluntad del hombre, por la cual confía con plena certeza alcanzar la vida eterna y los medios necesarios para llegar a ella, apoyado en el auxilio omnipotente de Dios.

¿Qué quiere decir el término esperanza teologal? Que la esperanza es una virtud que nos lleva a Dios, para desear vivir en él, haciendo todas las cosas en su nombre a través de Jesús y con ayuda del Espíritu Santo; ya que el deseo cristiano de perfección y felicidad es la bienaventuranza de la vida eterna. Por ello en la Misa respondemos Amén a la oración doxológica del sacerdote: «Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos».

¿Por qué se dice que las virtudes se viven como esperanza teologal? Porque todas las virtudes —aunque no las tengamos aun— nos garantizan la perfección como personas para encontrar a Dios como felicidad verdadera.

¿Existe otra forma de mantenernos en la esperanza teologal fuera de las virtudes? No, puesto que el deseo natural de ser perfectos como Dios, es vivir el Evangelio con esfuerzo humano y con la gracia de divina. Esto no es otra cosa que la búsqueda de las virtudes cardinales y teologales, para orientarnos en el bien y la verdad de la vida cristiana.

¡Que todo lo que hagamos sea siempre para honor y gloria de Dios Padre creador, Hijo redentor y Espíritu Santo santificador!

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