La virtud de la previsión

Miércoles, 21 Noviembre 2018 00:00 Escrito por 

Por: Fray Edward Augusto Vélez Aponte, O.P.

¿Qué es la previsión? Es la virtud auxiliar de la prudencia, que nos lleva a poner cada cosa en su lugar y a proyectar la mejor forma de conseguir el bien. 

¿Para qué nos sirve esta virtud en al vida diaria? Para ser ordenados en todo lo que hacemos. Con ello distribuimos correctamente el tiempo y todas nuestras actividades. Puesto que es en la vida diaria donde nos santificamos con nuestras tareas. De ahí la importancia de que todo tenga un orden, jerarquía y coherencia, puesto que toda acción nuestra merece hacerse de la mejor manera posible y no de una forma mediocre.

¿Cómo formarnos para adquirir esta virtud? En primer lugar queriendo ser prudentes —de esto ya hemos hablado antes—. Luego debemos organizar nuestras ideas sobre el sentido propio de nuestra vida. Después debemos jerarquizar nuestras obligaciones personales, familiares y sociales. Y por último debemos planear como organizar mejor la forma de trabajar y de divertirnos.

1. El orden del sentido propio de vida: Aquí debemos preguntarnos ¿qué es lo que le da sentido a mi vida? Y según la respuesta que demos, todo lo que hagamos en la vida girará alrededor de ello. De ahí que el que piensa que ‘sin dinero no se puede vivir’, haga todo lo posible para conseguirlo. Lo mismo sucede con la persona que considera la vida sexual como lo más importante, pues ellos dicen que ‘sin sexo no tiene sentidola vida’. Otros por ejemplo afirman que son su propios hijos los que le dan sentido a su vida. Y por otro lado, algunos que viven solos dirán, que todo el sentido de la vida está en ser ‘feliz con su mascota’. En fin, cada quien puede tener una respuesta diferente.

Ahora bien, lo preocupante de la respuesta que demos, es que si algún día nos llegara a faltar aquello que afirmamos ser lo que le da sentido a nuestra vida, pues todo se terminaría. Ya que  la vida se nos acaba. Así, el que no tiene dinero vive frustrado y sin sentido, lo mismo le ocurre al que busca una vida sexual activa constante. Y de igual modo con las personas que trabajan por los hijos, pues si estos se mueren todo ha terminado para ellos. Y ni hablar de aquellos a quienes les falte el día de mañana su mascota, que poco a poco la tratan como a una persona por vivir en una soledad nefasta.

Pensemos bien la respuesta que demos. Puesto que esto nos obliga a saber que se trata de algo tan íntimo y fundamental, que si nos lo quitan nos morimos. Sea la respuesta que demos, ella va ser el motor de todo lo que hagamos. Por aquella respuesta nos desgastaremos toda la vida. Así pues, empecemos por ordenar la cabeza. Saber qué es lo que habremos de sostener y defender a través de nuestras vida, exige claridad de principios. Para que nuestras decisiones sean las correctas, tendremos que saber qué es lo más importante para elegir bien. Si no tenemos una prioridad, viviremos en el caos y la confusión.

Pero como se trata de formarnos en la virtud de la previsión. Solo quien considere a Dios como el motor de su vida, podrá formarse en ella. Esto va más allá del plan romántico de considerar a Dios como lo primero de todo, cuando en realidad no lo es. Muchas veces decimos que él es el primero en nuestras vidas, pero nuestras acciones dicen lo contrario. Si Dios no es el motivo por el cual hago todo en la vida, es imposible alcanzar una vida virtuosa que llegue hasta lo sobrenatural.

2. Las obligaciones personales, familiares y sociales: El orden en la relación con las personas comienza con la familia. Según la importancia y jerarquía que tiene cada uno, será el lugar debido que habrá que darle dentro de la misma. Quien tiene un ambiente familiar claro y recto en el amor y en la verdad, puede ser ciudadano de bien. Solo en el crecimiento del amor familiar, se puede garantizar la dinámica de las relaciones sociales como un bien que debemos mantener. Es parte de nuestra naturaleza el ser sociales. Por ello el prever como mejorar y mantener nuestro entorno como un lugar en el que siempre queremos estar, es un asunto virtuoso.

En el orden de la sociedad es la función propia del Estado, quien debe velar para que se respete el orden natural establecido por Dios a todos los ciudadanos. Desde el derecho a nacer, de poder formar una familia y mantenerla dignamente. Así como de tener un trabajo y sueldo digno que nos permita vivir. Igualmente es una función del Estado garantizar la seguridad jurídica y pública de sus ciudadanos.

Es función propia del Estado el asegurar el orden y el impedir la anarquía dentro de la sociedad, que es cuando se transmite que falta gobierno y reina el caos y la confusión dentro de la sociedad. La razón de ser del Estado es la de ser el activo promotor del Bien común, que es el bien de todos, y no de algunos. Pero esto solo es posible si las personas que conforman el gobierno del Estado ejercen la virtud de la previsión. De ahí la importancia de reconocer a Dios como lo principal en nuestra vida. De lo contrario actuaremos solo por amor a la humanidad, es decir una filantropía vacía, que busca mantener las leyes de la humanidad según los gustos de cada quien.

3. La planeación del trabajo y la diversión: No podemos ser esclavos del trabajo no de la diversión. Planear nuestras actividades laborales y lúdicas, implica de parte nuestra ejercer la autoridad para pagar el precio de una cuota de soledad. Puesto que debemosasumir la responsabilidad de muchas decisiones y dar el ejemplo a otros. Muchas veces se deseará tal vez compartir y disfrutar con nuestros compañeros de trabajo el ambiente laboral. Pero esta sana convivencia no se debe confundir con la evasión de nuestras responsabilidades. Hay momentos para todo. De esta forma, debemos privarnos de algo que puede ser lícito, pero que no corresponde con nustras responsabilidades laborales y lúdicas. NO todo puede ser trabajo en la vida. Pero tampoco no todo puede ser diversión desmedida.

¿Qué relación puede tener la previsión con Dios, si esta es una virtud humana? Tiene una relación muy intima. Puesto que si la previsión nos ayuda a ser ordenados, basta con mirar la obra de la creación, para saber que ella es perfecta porque tiene jerarquía, coherencia y orden. Aquí podríamos citar innumerables ejemplos, pero quedemos con la belleza y armonía de la naturaleza entera y del cuerpo humano, por su maravilloso funcionamiento. Los Diez Mandamientos y las Bienaventuranzas, que fueron dadas al hombre para que llegara la felicidad plena. En fin, toda la creación es un canto al orden del creador.

¿Cuáles son los vicios de la previsión? Todos lo que pueden provenir del desorden. Por tanto un ‘desorden extremo’ se convierte en una anarquía que degenera la humanidad. Sin embargo, el exceso de orden también es un vicio. Esto ya no será virtud sino lo contrario, un desorden. Porque los valores se invierten de tal forma, que parece entenderse que el hombre esta hecho para las cosas, no las cosas para el hombre.

Y para nuestra reflexión final preguntémonos: ¿En que situaciones me cuesta ser ordenado?

¡Que todo lo que hagamos sea siempre para honor y gloria de Dios Padre creador, Hijo redentor y Espíritu Santo santificador!

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